03Estudio

Somos pequeños porque es la única forma de hacer este trabajo bien.

Nexila Studio es un estudio independiente de marketing digital. Cuatro personas, sin oficina comercial, sin becarios llevando cuentas y sin intención de crecer por crecer.

Espacio de estudio vacío a primera hora, con mesas largas de madera y una pared de ventanales altos

01Origen

Empezó por cansancio, que es un motivo tan bueno como otro.

Dos de nosotros llevábamos años en agencias medianas, con carteras de dieciocho o veinte clientes por persona. El trabajo consistía en repartir un tiempo que no existía y en escribir informes que nadie leía entero. Los resultados dependían más de la suerte del sector que del criterio de nadie.

En 2019 empezamos a llevar tres proyectos por nuestra cuenta, por las tardes. Lo que descubrimos no tiene ningún misterio: con tiempo suficiente por cliente, casi todo funciona mejor. Al año siguiente lo montamos en serio y decidimos que el número de clientes sería una decisión de diseño, no una consecuencia de cuánto vendiéramos.

Somos cuatro. Hemos rechazado más proyectos de los que hemos aceptado, y esa es la parte del negocio que más nos ha costado aprender.

Persona sentada de perfil trabajando con un portátil junto a una ventana en un estudio luminoso

Quiénes lo hacen

  • Estrategia y posicionamiento orgánico

    Once años entre agencia y cliente final

  • Contenido y edición

    Viene del periodismo económico

  • Captación de pago y medición

    Perfil de datos, no de plataforma

  • Diseño y desarrollo

    Diseña y programa la misma persona

Dos personas de pie junto a una mesa revisando hojas impresas mientras conversan
Vista cenital de material impreso sobre una mesa de roble: tarjetas en crema, papel plegado, muestras de color y una regla
Pared del estudio con hojas de papel clavadas en retícula, con bocetos de maquetas, y una persona observándolas

02Método

Cómo funciona el mes a mes

El primer mes es de diagnóstico y casi no se ve nada por fuera. Revisamos lo que hay, hablamos con quien vende y con quien atiende el teléfono, y montamos la medición antes de tocar nada. Empezar a publicar sin saber qué se está midiendo es la forma más habitual de perder medio año.

A partir de ahí, cada mes tiene el mismo ritmo: una llamada de treinta minutos, un informe de dos páginas y una lista corta de lo que vamos a hacer las siguientes cuatro semanas. Sin reuniones de seguimiento del seguimiento.

Trabajamos en las herramientas del cliente, con sus accesos y a su nombre. Si un día deja de trabajar con nosotros, se lleva todo: cuentas, contenidos, código y documentación. No retenemos nada como garantía.

03Límites

Lo que no hacemos

  • 01

    No trabajamos con permanencias largas

    Tres meses iniciales y después mes a mes. Un contrato de doce meses protege a la agencia, no al cliente.

  • 02

    No compramos enlaces

    Ni en redes de blogs, ni en medios que venden secciones patrocinadas sin etiquetar. El riesgo lo asumiría el cliente y el beneficio dura poco.

  • 03

    No aceptamos comisión sobre la inversión publicitaria

    Cobrar un porcentaje de lo que gasta el cliente premia gastar más. Cobramos una cuota fija que no cambia si sube el presupuesto de medios.

  • 04

    No hacemos informes de cien páginas

    Dos páginas y una llamada de treinta minutos. Un informe largo suele ser una forma educada de esconder que el mes fue flojo.

  • 05

    No prometemos posiciones

    Nadie controla un buscador. Podemos comprometernos con el trabajo, con los plazos y con la honestidad de los datos, no con una posición concreta.

  • 06

    No competimos por precio

    Hay agencias más baratas y hacen otro trabajo. No intentamos igualar presupuestos a la baja recortando horas en silencio.

04Capacidad

Aceptamos un número limitado de clientes a la vez.

En concreto, entre seis y ocho. Cuando estamos completos lo decimos en la primera respuesta y, si le interesa, le avisamos cuando quede sitio. No abrimos una lista de espera de cincuenta nombres para tener el correo lleno.

Dos personas trabajando con portátiles en una mesa larga de madera clara, en una sala luminosa con plantas y ventanales en arco